iSi conocieras el don de Dios!, dice Jesús a la mujer samaritana en el Evangelio de Juan. El cristianismo no es una religión del esfuerzo humano, sino una religión de la gracia divina; que tiene el poder de transformar una vida.
Ser cristiano es aprender a recibir, con todas las limitaciones y las fragilidades humanas, la riqueza del amor misericordioso del Padre, día tras día, dejarse transformar por él, responder libre y generosamente a este amor, y compartirlo con quienes el Señor pone en nuestro camino.
Este libro quiere ayudar a los lectores a perseverar en la fe, la esperanza y la caridad para estar siempre abiertos a la acción del Espíritu Santo y anticipar el Pentecostés de amor y misericordia que Dios anhela derramar sobre nuestro mundo, a fin de que todos los hombres vean la salvación de Dios.
$13.200,00
iSi conocieras el don de Dios!, dice Jesús a la mujer samaritana en el Evangelio de Juan. El cristianismo no es una religión del esfuerzo humano, sino una religión de la gracia divina; que tiene el poder de transformar una vida.
Ser cristiano es aprender a recibir, con todas las limitaciones y las fragilidades humanas, la riqueza del amor misericordioso del Padre, día tras día, dejarse transformar por él, responder libre y generosamente a este amor, y compartirlo con quienes el Señor pone en nuestro camino.
Este libro quiere ayudar a los lectores a perseverar en la fe, la esperanza y la caridad para estar siempre abiertos a la acción del Espíritu Santo y anticipar el Pentecostés de amor y misericordia que Dios anhela derramar sobre nuestro mundo, a fin de que todos los hombres vean la salvación de Dios.